La historia de los trenes y ferrocarriles más famosos del mundo

La historia de los trenes y ferrocarriles del mundo en un libro con ilustraciones espectaculares y repleto de Solapas y páginas extensibles para ver los trenes por dentro y en toda su extensión.  Sube a bordo para conocer la interesante historia del tren, desde la invención de las  locomotoras de vapor a la avanzada tecnología de los ferrocarriles de alta velocidad.

Abre este libro para conocer la interesante historia del tren, desde la invención de las locomotoras de vapor hasta la avanzada tecnología de los ferrocarriles de alta velocidad.

Despliega las páginas y levanta las solapas para ver el interior de trenes icónicos  y a sus pasajeros, entre ellos Robert Stephenson, Agatha Christie y su personaje de ficción Hércules Poirot.

Descubre verdaderas proezas de la ingeniería y los inventos que han dejado huella en este libro imprescindible para cualquier entusiasta de los trenes.

El libro ha sido producido en colaboración con el National Railway Museum de Nueva York, el museo sobre trenes más grande del Mundo.

‘La historia de los trenes y ferrocarriles más famosos del mundo’.
Edita: Oniro. Colección: Libros especiales. Precio de venta: 17,95 euros.
Fecha de publicación: octubre de 2012. Número de páginas: 32 páginas. Idioma: Español. I.S.B.N. número: 978-84-9754-585-3.
 
En la Web de Viajes Altamira puede consultar los principales "Trenes turísticos" de España: El Transcantábrico, El tren de La Robla y el Al Ándalus. www.viajesaltamira.com

Una foto de 1000 megapíxeles del Machu Picchu

¿Te imaginas ver los más sorprendentes detalles de Machu Picchu online?.

Esto ya es posible gracias al fotógrafo estadounidense Jeff Cremer, quien muestra a la ciudadela inca en su más mínimo detalle, ayudado de una cámara Canon 7D y sus más de 15 mil megapixeles capturados. Una imagen que retrata en vivo la majestuosidad de nuestro pasado ancestral.
 
Ver la foto en la dirección >>>:  http://www.gigapixelperu.com/Welcome.html
 
La fotografía de 15 gigapixeles(un gigapixel equivale a mil megapixeles) fue publicada en Internet, y aseguran que sería la imagen con la mayor resolución antes tomada. La foto online fue lograda usando una cámara Canon 7D con un lente de 400mm, lo que consiste en tomar mil 920 fotos usando un soporte de cámara robótica, que fueron posteriormente unidas en una sola imagen.
 
El autor de esta imagen fue el estadounidense Jeff Cremer, director del tour de fotografía de ‘Rainforest Expeditions’, una agencia de turismo dedicada a realizar viajes a Perú.
 
Lo que motivó a Cremer a realizar esta hazaña fue poner en alerta la conservación del lugar, luego de que en 2008, el ‘World Monuments Fund’ (Fondo Mundial de Monumentos) incluyera a Machu Picchu en su lista de los 100 lugares con mayor peligro de extinción en el mundo, debido a su degradación ambiental a causa del masivo turismo.
 
Entre tantos detalles de la foto, lo que más le gustó fue divisar a la persona que se encuentra en la parte superior de una de las montañas del fondo.
 
“Antes de analizar la foto, nunca pensé que era posible escalar allí arriba”, dijo.
 
Actualmente, Cremer reside en Lima y está a cargo de tours por lugares remotos del país para fotógrafos aspirantes.
 

San Nicolás (Papá Noel), llega de Turquía

San Nicolás es Sinterkoas en los Países Bajos y nórdicos, Pere Noel en Francia, Father Christmas en Inglaterra, Santa Claus en los EE. UU. y Heilige Nikolaus en Alemania pero su ciudad natal y su orígen es Patara (Turquía).

Lo imaginamos viviendo en el polo norte rodeado de elfos y renos, pero en realidad el verdadero San Nicolás vivió en un cálido y soleado pueblo de la costa mediterránea de Turquía. 

San Nicolás nació en Patara en el año 245 después de Cristo en el seno de una familia acomodada quedó huérfano de padre cuando era muy joven. Heredó una gran fortuna y, por su bondad y generosidad, la repartió a la gente necesitada especialmente para ayudar a los niños. 

A los 19 años decidió dedicarse al sacerdocio y Nicolás se convirtió en el obispo de Myra (hoy en día Demre, en Turquía). Allí se le atribuyen milagros  como salvar marineros a punto de morir en una tempestad o resucitar a tres niños asesinados por un terrible carnicero. 

San Nicolás es el santo protector de los niños, marineros, profesores, estudiantes y comerciantes.

 El origen de su fama de repartidor de obsequios nació por un gesto de bondad: un noble de su pueblo que vivía con sus tres hijas empezó a pasar apuros y las hijas no tenían oportunidad de casarse porque su padre no podía darles la dote. Una noche San Nicolás tiró una bolsa lleno de oro a la ventana del ruinoso castillo del noble. Este oro era suficiente para la boda de la primera hija. La noche siguiente echó otro saco desde la ventana para la boda de la segunda hija. Pero la tercera noche la ventana estaba cerrada, así que San Nicolás subió al tejado y dejó caer la bolsa desde la chimenea. Por la mañana, las hijas encontraron el oro en las medias que habían tendido al lado de la chimenea para que se secaran.   

De allí viene la costumbre de colgar calcetines la noche de Navidad a la espera de la visita de San Nicolás.

Altamira Congresos ha participado en la feria EITBM

AltamiraCongresos,  representada por Asunción Díaz y Jesús Delgado, ha asistido a la feria más importante de congresos e incentivos que se celebra en Barcelona.

Junto al Convención Buró de Santander, representada por su directora Rosario San Emeterio,  y el Gobierno de Cantabria,  participaron con un mostrador dentro del stand de TURESPAÑA en la Feria EITBM (feria de turismo profesional, incentivos, eventos, viajes de negocios y congresos)  que durante estos días se celebra en Barcelona.

Rosario San Emeterio, Jesús Delgado y Asunción Díaz en la Feria
La cita de negocios mundial  más importante de este sector ha contado con la asistencia, igualmente, de representantes de Convention Bureau y de la empresa  OPC (Organizadora Profesional de Congresos) de Cantabria. 
 
Organizaciones como Mci de Suiza, con sede en Ginebra y  Matrix de viajes especializados en circuitos de arquitectura y edificios de vanguardia, más rutas del vino, así como  otras brasileñas  de incentivos para las grandes corporaciones, han mostrado estos días su interés en Cantabria para ver las posibilidades de nuestra región ofrece como  sede para congresos tecnológicos, científicos y de salud.
 
 

Tres días en lo que se han pasado por la feria unos 15.200 profesionales del sector, con la visita de más de 4.000 compradores en más de 65.000 citas concertadas con la participación de 3.100 expositores internacionales de sectores turísticos como destinos, hoteles, lugares, servicios de eventos, proveedores de viajes empresariales o de tecnología, entre otros.

Marrakech no es roja

De Marrakech se ha escrito ya todo. Pero ni todas las guías del mundo, ni los relatos de los incontables viajeros a los que ha enamorado, pueden hacer justicia a la vida en directo. Si nunca se ha visitado, lo mejor es prescindir de lectura alguna -incluida ésta- y buscar el primer vuelo que lleve a vivirla, sin intermediarios, sin estereotipos. En cambio, si la añoranza de su magia nos persigue, cualquier línea sirve para paladear de nuevo el sabor especiado de la hermosa ciudad imperial.

La llaman la ‘ciudad roja', pero en realidad es de un color asalmonado, más bien tirando a rosa. Toda ella, como la arcilla del paisaje que la rodea. A punto de aterrizar, el suelo desértico aparece sembrado de casitas sencillas. Cubierta aterrazada, planta cuadrangular con patio interior en el que siempre asoma el verde de un naranjo... Perfecta geometría de pequeños cultivos y aldeas rodean a la gran ciudad. De pronto, Marrakech aparece en el horizonte, inmensa.
 
A pesar de tener algo más de un millón de habitantes, los edificios no son altos. Ninguno más que la Koutoubia, el minarete de la mezquita principal, que sirve de orientación desde cualquier punto.
 
En Marrakech, el calor del verano quema los párpados; muchos taxistas timan indefectiblemente al viajero; ser mujer supone bajar de repente un peldaño, y la verdadera libertad aún ha de conseguirse. Sin embargo, nada hay capaz de empañar el embrujo de la vida que chorrea, que empapa sus calles, sus plazas.
 
Su Plaza.
Jemaa El Fna es un gigantesco corazón, el alma abigarrada de Marrakech. A ella acuden, a todas horas, lugareños y extraños en busca de su magia. A medida que el sol dibuja su trayectoria, los colores varían del rojo ocre al dorado, el movimiento se intensifica.
 
Hasta que, al caer la noche, la plaza se ilumina con mil y una luces y comienza el espectáculo. En este cambiar constantemente armonioso, dos cosas al menos permanecen: los puestos de naranjas y la sensación de la vida hirviendo en estado puro.
 
Movimiento de personas en todas direcciones, entre puestos de mercancías imposibles. Vendedores de fruta que ofrecen insistentemente sus zumos. Monos de carita linda peleándose, encadenados por el cuello, a la espera de posar en el hombro de algún visitante. Mujeres que muestran pequeños catálogos con tatuajes de henna.
 
En medio del bullicio, sobre una alfombra sucia, algunos hombres sabios se reúnen en torno a la tetera. Decenas de niños ruidosos se cruzan sin orden con ciclomotores, carritos tirados por burros y peatones apresurados. Curanderos, artistas, brujos, lectores. Dulces de miel y almendra. Bisutería. Cestos de mimbre. La música embriaga.

A los lados de la plaza, telas de colores calientes, babuchas perfectamente alineadas y un intenso olor a especias, señalan la entrada al zoco de la Medina. Un entramado de callejas serpenteantes sorprenden a cada momento. Todas las artesanías imaginables tienen cabida aquí.
 
Conviene resistirse un poco, a fin de no arruinarse el primer día. El obligado regateo puede parecer difícil al principio, pero enseguida se convierte en placer. Los mercaderes son amables y su palabra es sagrada. A última hora del día, el cansancio suele rebajar considerablemente el precio.
 
Del zoco de Marrakech es imposible salir con las manos vacías. Las bolsas son negras, incómodas de llevar, de un plástico poco resistente que los vendedores atan con fruición. En ellas se esconden las más delicadas mercancías.
 
Aquí, todas las cosas importantes y bellas permanecen ocultas al exterior. Detrás de cualquier puerta vieja, un espacio primorosamente proyectado; en absoluto contraste, el silencio de los patios, sólo roto por el sonido del agua. Bajo las ropas anodinas y los velos, la sensual piel morena perfumada de aceites.

Por supuesto, la ciudad es mucho más. El barrio del Guéliz, de diseño occidental, ordenado al gusto de los franceses colonizadores, o la zona de la Universidad, muestran una cara más actual. En las zonas nuevas se encuentran tiendas de precio fijo, hoteles con piscina, y locales de copas de diseño similar al de cualquier ciudad europea. Pero no varía el tráfico variopinto, el mismo color en todas las fachadas y el olor del té en cualquier terraza.
 
Para hacerse una idea de conjunto, nada mejor que alquilar una calesa y seguir el trazado de las murallas con el sonido de los cascos golpeando la calle. Los palacios muestran su refinamiento entre paredes terrosas, y ofrecen al viajero sombra fresca entre paredes decoradas.
 
Si se busca delicadeza, hay que dejarse seducir por la gastronomía local. Verduras, frutas, carnes, harinas, conjugadas sabiamente con multitud de especias, consiguen platos tan sabrosos y variados como los cuscus, o los tajines. Pero, sin duda, la estrella es la pastilla: un fino hojaldre relleno de carne de pichón, al que aderezan almendras, huevo, azúcar y canela. Una auténtica delicia.
 
Más modesta, pero no menos deliciosa, la harira, sopa espesa que se toma acompañada con dátiles al comenzar la cena del Ramadán, y que puede encontrarse en Jemaa El Fna por 25 dirhams, poco más de 20 céntimos de euro. Es precisamente éste el mejor lugar para cenar. Los impecables puestos de comida muestran montoncitos de colores que abren inevitablemente el apetito.
 
Sin embargo, por toda la ciudad hay otros muchos lugares apetecibles que descubrir. Como en cualquier viaje, conviene utilizar el sentido común y mantener las precauciones básicas con alimentos, bebidas o costumbres locales.
Agua embotellada, zumo de naranja y té a la menta -de relajante ritual- son las bebidas más aconsejables, teniendo en cuenta que el alcohol se encuentra limitado a establecimientos turísticos en Marruecos.
 
Es importante negociar con antelación el precio de los taxis, y está prohibido fotografiar edificios oficiales. Poco más. Cualquier duda desaparecerá gracias a la extraordinaria cordialidad de sus ciudadanos.
 
¿Qué llevar? Un par de calcetines por si surge la oportunidad de visitar alguna casa o mezquita. Provisión de tabaco, ya que allí el precio es desorbitado. Algún bolígrafo para regalar -son apreciados como detalle amable por los comerciantes- y, lo más importante: una enorme maleta vacía para traer las compras.
 
Pero, sobre todo, conviene dejarse llevar por los sentidos. Marrakech embriaga, seduce, enamora, y atrapa de tal modo que, nada más alejarnos, estaremos ya pensando en volver.
Texto: Ana Bustabad Alonso. Fotografía: Federico Ruiz de Andrés
Agradecimientos: Moroccan Travel Market - Oficina Nacional de Turismo de Marruecos. Tomado de Expresso
 
Viaje en el Puente de la Constitución <ver>
 
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Cancún se prepara para celebrar la fiesta “del fin del mundo”

Durante años se ha extendido la creencia popular de que, de acuerdo al calendario maya, el fin del mundo sería el 21 de diciembre de 2012.

Sin embargo, científicos y religiosos se han empeñado en desmentir este hecho, sobretodo tras el reciente hallazgo de investigadores en Guatemalaque desmontan esta teoría.
 
 
Cancún, siendo un importante destino por sus cercanas zonas arqueólogicas, no es ajena a todas estas creencias y bajo la premisa de que se acerca “el final de una nueva era”, prepara una serie de eventos que no dejan de ser de gran atractivo para quienes visiten la ciudad durante el mes de diciembre.
 
El parquet ecológico de Xcaret es sede de muchas de estas actividades y si quieres terminar el año de una manera diferente e inolvidable, no debes perderte de estas festividades.
 
El Gran Tlachco. Los visitantes podrán presenciar una serie interesantes eventos que recrean muchos de los rituales mayas en este enorme auditorio, ícono de las instalaciones del popular parque, del 1 al 21 de diciembre.
 
Cielo de guacamayas. Este género de aves representaban el sol para la cultura maya, por lo que se planea liberar 104 guacamayas al mismo tiempo para que cubran el cielo durante el 21 y 22 de diciembre; un espectáculo único que no debes perderte.
 
 
Tours guiados. En el parque podrás ser parte de un interesante viaje por el Río Paraíso, una de las atracciones más reconocidas de Xcaret, lleno de misticismo y pensar sobre el significado del renacimiento del calendario maya, mientras convives en armonía con la naturaleza.
 
Cena de gala. En el restaurante La Isla, los turistas tendrán la oportunidad de celebrar por todo lo grande este magno evento, en un ambiente lleno de diversión y ceremonias ancestrales, con muchos pintorescos bailes y rituales.
 
Oraciones. Del 1 al 21 de diciembre los visitantes tendrán la oportunidad de enviar un mensaje a los dioses a través de árboles sagrados. Sí, estos rezos se realizan para reviver la creencia de los mayas, sobre 4 destinos cósmicos, representados por 4 diferentes colores. Las ceibas eran consideradas los árboles sagrados y se creía que a través de ellas se podían comunicar con los dioses.
 
Ya lo sabes, este fin de año no es motivo para llenarse de miedo, sino para pasársela bien con todos tus amigos o seres queridos, mientras te encuentras en un importante destino como Cancún.
 
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Crean una chaqueta-maleta para evitar el exceso de equipaje

Gracias a Jaktogo en compañías como Ryanair se puede ahorrar hasta 50 euros.

Un empresario inglés ha encontrado la manera de evitar el pago por sobrepeso en los aviones y ha inventando una maleta que se convierte en chaqueta y permite a los viajeros transportar diez kilos extra sobre su propio cuerpo.

Hay varios tipos de formato, desde vestido hasta abrigo, y por poco más de 80 euros el viajero puede disfrutar de una chaqueta-maleta de un material impermeable de gran resistencia que garantiza poder llegar con sus enseres a su destino sin pagar un recargo de peso a la aerolínea.
 
El ingeniero John Power es el cerebro que está detrás del Jaktogo, la prenda que permitirá llevar bultos escondidos en la ropa, aunque no se plantea el paso por los controles de seguridad.
 
“He visto demasiada gente abandonar maletas o quedarse tirada en aeropuertos internacionales por no tener dinero para pagar un extra”, explicó Power al diario británico Daily Mail.
 
El inventor asegura que la chaqueta no es muy elegante pero que “en estos tiempos que corren lo principal es ahorrar”. La prenda tiene bolsillos especiales para iPads, cámaras de fotos, libros, gorras o toallas.
 
 
Los pedidos iniciales han sido tan numerosos que se ha empezado a fabricar una versión vestido y otra tipo poncho para quien viaje a países cálidos.
 
Según el inventor del Jaktogo, gracias a este invento en compañías como Ryanair puedes ahorrarte hasta 50 euros en gastos de equipaje. De momento no existen normas sobre el peso de un abrigo.
 

El enigma de las catedrales

Desde su origen a mediados del siglo XII, las catedrales góticas han ejercido una fascinación extraordinaria en cuantos las han contemplado; asentando, además, la impronta de una fabulosa y legendaria Edad Media en el imaginario colectivo.

Uno de los muchos hombres fascinados por las catedrales es José Luis Corral, quien, tras una década de viajes y consultas bibliográficas, ha escrito un libro ameno e interesante que introduce al lector en esos grandes templos luminosos, levantados a la mayor gloria de Dios, para desvelarle los porqués de su construcción, así como los mitos y misterios que se ocultan tras sus piedras, sus esculturas, sus laberintos y sus vidrieras.

El enigma de las catedrales recorre los principales templos góticos de Europa y España. Lleva al lector al momento exacto de la construcción de las catedrales más significativas de este estilo, ofreciendo todos los detalles técnicos, pero también curiosos, que le dan su carácter único. También hace una breve visita a las levantadas al otro lado del Atlántico, sobre todo en Estados Unidos y Ecuador.
 
Con un estilo sencillo y muy ágil, José Luis Corral narra la verdad sobre las catedrales, el lugar donde se levantaban, sus significados y la vida que giraba alrededor de ellas. Es un libro que sirve para conocer más a fondo la Europa de la Baja Edad Media, un tiempo de esplendor, desconocido para muchos, que ha inspirado novelas, películas y hasta piezas musicales.
 
 Lejos de ser una historia de arquitectura, este es un ‘ensayo para comprender en toda su extensión lo que significaron las catedralesgóticas para la humanidad del Occidente medieval entre los siglos XII y XIV’.
 
Para reforzar las tesis del autor, el libro se acompaña de numerosas ilustraciones, e incluye un catálogo de las principales catedralesgóticas en el que se recogen datos como las fechas de construcción, los maestros constructores que intervinieron, las medidas y la descripción de la planta.
 
El tiempo de las catedrales
A comienzos del siglo XII, la cristiandad crecía y desarrollaba un potencial económico como no se recordaba desde hacía siglos. Atrás quedaba una época oscura, de guerras entre los territorios y revueltas que enfrentaban a los soberanos con sus señores feudales, y aparecía el concepto de nación. Llegaba un tiempo nuevo en el que, tras el concilio de Letrán (1215), se proclamaba la supremacía del poder espiritual sobre el temporal.
 
Los obispos querían construir sus catedrales, para beneficio de la ciudad y honra a Dios. Y en ese nuevo tiempo, el arte gótico es la máxima expresión de lo novedoso.
 
‘A partir del siglo XI comenzó un colosal trabajo de roturación de bosques y desecación de humedales. Nuevas tierras se pusieron en producción, se mejoraron las técnicas de cultivo y aumentaron los rendimientos agrícolas (…). La mejora en el rendimiento de los cultivos permitió liberar mano de obra agrícola rural, que emigró a las crecientes ciudades (…) y se empleó en los talleres urbanos y en la construcción (…). La catedral gótica encontró un medio económico propicio para su construcción: crecimiento de las ciudades y necesidad de dotarlas de edificios de prestigio; mejora de las técnicas artesanales en la fabricación de hierro, vidrio y madera; aparición de las asociaciones profesionales y gremios; mejora del instrumental de los oficios artesanos, y especialización de la mano de obra con mejores.
 
‘El enigma de las catedrales’. Autor: José Luis Corral. Edita: Planeta. España. Número de páginas: 400. Precio de venta: 21,00 euros. A la venta en octubre de 2012. I.S.B.N. número: 978-84-08-01383-9.

Pamplona y su catedral, camino de orígenes de Occidente

La nueva propuesta cultural de la catedral de Pamplona se llama Occidens y, como su nombre indica, nos invita a descubrir la historia de Occidente. No se trata de una exposición al uso sino de un viaje experimental a las distintas etapas de Occidente de la mano de las nuevas tecnologías.


Vivir en primera persona la batalla de las Navas de Tolosa, humo incluido; escuchar las voces reales de los monjes de Leire cantando gregoriano; o ver cómo eran los poblados cuyos restos arqueológicos se muestran son algunos de los atractivos que ofrece Occidens. Más de 4.500 m2 distribuidos en doce salas situadas en el museo diocesano que redescubren la seo navarra y sus tesoros.
 
El punto de partida de Occidens deja claro que la estética de la exposición se aleja mucho de la imagen habitual que tenemos de un museo diocesano y de una catedral. Se accede desde la cillería de la catedral de Pamplona, uno de los pocos restos que quedan del edificio románico (siglo XI). En su interior, el visitante encuentra una pasarela de acero que recorre toda la exposición y desde la que puede contemplar hologramas, proyecciones 3 D y espejos que nos muestran ángulos ocultos.
 
Tras una breve introducción en la cillería, que incluye una maqueta del conjunto catedralicio, el itinerario continúa por el espléndido claustro gótico de la catedral y se dirige a las salas dedicadas a la Edad Antigua (312-712).
 
En la denominada sala de arqueología, el visitante puede contemplar algunos de los restos arqueológicos hallados, mientras los arquéologos continúan trabajando en las excavaciones. Entre los materiales expuestos destacan los vestigios de un poblado vascón prerromano, cuya estructura original se reproduce en una pantalla mediante la técnica de la realidad aumentada, o el descubrimiento estrella de la muestra: los restos de un niño sietemesino que murió y fue enterrado en el siglo II a. C y que podría convertirse en el pamplonés más antiguo del que se tiene constancia.
 
La siguiente etapa de la muestra se centra en la Edad Medieval (712-1512) y aborda temas como la reforma gregoriana, el románico y el gótico. Uno de los atractivos de Occidens es que su contenido se presenta al público de manera real y auténtica. Por ejemplo, para explicar que el gregoriano era música para rezar y no para dar conciertos, se han instalado unos altavoces con el sonido real de los monjes del Monasterio de Leyre; y para sumergir al visitante en plena batalla de las Navas de Tolosa se proyecta un vídeo que le rodea de humo y le adentra en la dureza de los enfrentamientos.
 
Tampoco faltan obras de arte y piezas religiosas que formaban parte de la colección del museo diocesano, como relicarios, cruces y tallas marianas, y alguna pieza nueva como una arqueta de marfil islámica que se guardaba en San Miguel de Aralar.
 
La exposición continúa con los logros y encrucijadas de la Edad Moderna (1512-1812) y concluye con los cambios experimentados en la Edad Contemporánea (1812 hasta la actualidad). Como broche final al recorrido se plantea una reflexión sobre los valores que se enumeran en Occidens (democracia, estado de derecho, libertad de las conciencias, la moral del amor, derechos humanos…) y la búsqueda de esos valores en cada uno de nosotros, o lo que es lo mismo, ¿qué somos y qué queremos ser?
 
La tecnología al servicio del saber
Uno de los principales tesoros de la catedral de Pamplona es su biblioteca y archivo. Reúnen todo el saber de Occidente en centenares de libros que tratan de todo tipo de temas: geometrías, filosofía, jardinería, etc.
 
Por razones de seguridad tanto el archivo como la biblioteca tienen el acceso restringido a grupos pequeños, pero Occidens va a permitir ver un pedacito de todo ese saber gracias a las nuevas tecnologías. En la exposición se han instalado dos dispositivos, similares a una tableta electrónica pero de mayor tamaño, donde se pueden ver algunos de los documentos más antiguos del archivo catedralicio (siglo XI al XV), como la Biblia Hebrea o el Breviario de Pamplona, o bellísimos libros de mapas del siglo XVI.
 
Para dar a conocer todos los detalles de la exposición, se ha creado una completa web. Además, todos los que accedan con un smartphone podrán profundizar los contenidos de la muestra con el uso de los códigos QR, que les permitirán entrar a páginas web con información adicional: entrevista a un monje de Leyre o la obra de Philippe Nemo, el filósofo francés cuya editorial está detrás de la exposición.
 
Occidensse puede visitar en la Iglesia catedral de Santa María de Pamplona. El horario de invierno es, de lunes a sábado, de 10:30 a 17 horas. El precio para adultos es de 5 euros y para niños de 2,5 euros; grupos de más de 15 personas, 4 euros para los adultos.
Tomado de Expreso.